divendres, 17 d’agost del 2007

Mireia




Fuma opiáceos para remontarse angélica. Flota en nubes confusas que no se disipan, por mucho que intente aspirarlas nasalmente. Observa colores vivos, y escucha sonidos lejanos en dolby surround. Se aísla con auriculares y murallas de indiferencia hacia los demás. Tiene un cierre hermético de última generación. Vapores de humo se cuelan desde el más allá, y todo avanza en cámara súper slow-motion. Cada contacto con su piel se multiplica por 1000 y abre la puerta a una autopista interestelar de sentidos por inventar. Oscuridad cromada por tonos inverosímiles, arañazos sangrantes en pecho y espalda, batalla de deseos en rincones intrínsecos... big bang viscoso de ombligo a lengua.

3 comentaris:

Adriana Bañares ha dit...

De todas tus chicas, es de esta de quien me he enamorado.

Mireia, Mireia... Quiza´te la robe para que protagonice uno de mis relatos.

Besitos Naranjas

Anònim ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
Lux Interior ha dit...

No me extraña, chica naranja. Hay quien dice que es la más extraña de todas, pero justo por eso se convierte en super especial.
Un beso