divendres, 17 d’agost del 2007

Justine




Fue la primera en dejarse perpetuar por mi inquieto ojo-cámara, y me parecía lo más justo empezar con ella. Hace 3 veranos, en la habitación de un hotel de Brujas. Francesa. Si no me engañó, 24 años. Camarera en un bar de la plaza de la estación. Me encandiló a base de Jupilers, y sin saberlo, me inició como coleccionista voyeur de momentos carnales. Un recuerdo: el olor afrodisíaco de su suave piel. Como amante, justita, pero hay carencias que la tórrida pasión juvenil puede llegar a suplir...

2 comentaris:

Adriana Bañares ha dit...

Buen comienzo.

Gracias por comentar en mi blog, Lux.

Besitos Naranjas.

Volveré.

Lux Interior ha dit...

Gracias también a tí, awixumayita. El naranja es uno de mis colores preferidos (como ya habrás podido detectar...).
Te esperaré.